Testimonio de Ivonne de USA

Conocí de Pier Giorgio cuando estudiaba en la universidad, hace unos 4 años. Buscando recursos y motivación para trabajar con los jóvenes católicos de la institución me encontré con este joven aventurero, feliz, fuerte y profundamente católico. Me encantó leer sus cartas a personas y todo lo que iba leyendo estaba lleno de amor, alegría, paz, determinación y, definitivamente, ¡lleno de Dios! Lo admiro mucho, es uno de mis favoritos, y es un gran testimonio para mostrar que se puede ser joven (y hacer todo lo que hacen los jóvenes) y ser santo desde tu realidad.

Testimonio de Maria de Mexico

A mi hijo Daniel se le detectó un linfoma no Husking en cuero cabelludo hace 3 anos, a un sacerdote en una misa dominical me le acerqué para platicarle mi preocupación y dolor, me dio una imagen de Pier Giorgio a quien desde ese día encomendé que Daniel recuperara la salud y Dios le diera fuerza para soportar las quimioterapias, hasta la fecha Daniel va muy bien, se checa cada 6 meses y no hay indicio de cáncer. El encomendar la salud de mi hijo a Pier Giorgio me dio paz y confianza en que todo saldría bien.Desde ese día traigo conmigo la imagen de Pier Giorgio

Testimonio de Fabian MA de Mexico

Pier Giorgio Frassati es un verdadero ejemplo de santidad para los jóvenes de HOY

Un muchacho que nos demostró que si se puede ser santo , joven, divertirse sanamente y ser feliz y al mismo tiempo santo en el sentido más completo de la palabra en el mundo de hoy. 

No conozco la vida de otro joven como el que en tan pocos años hizo tanto por Dios y por los pobres como el. 
Su vida es un ejemplo y su muerte y entrada al Cielo es simplemente única en la historia de la Iglesia en los últimos años.

Testimonio de Patricia F. de Argentina

 Hola! Realmente no recuerdo cómo es que llegué a conocer a Pier Giorgio, seguramente he leído sobre su vida en internet, pero desde que pude conocerlo comprendí mejor cómo tomar el camino hacia la santidad en la vida cotidiana, recordarlo me da ánimos para llevar a Jesús a cada lugar y vencer el miedo a entregarme sin límites a los demás, no sólo a los pobres, sino también a muchos de mis amigos que no tienen una vida de fe. 
Algo que quiero recalcar, es que no debería ser canonizado sólo porque hacía extraordinaria cada pequeña cosa de la vida, en primer lugar tiene que ser santo porque reconocía abiertamente que su fuerza y su alegría venían de Jesús, a quien iba a visitar todas las mañana, antes de visitar a nadie más, y eso es lo que los jóvenes debemos comprender y vivir, primero a Jesús.
Saludos!