Lo conocí en la Pontificia Universidad Católica de Buenos Aires cuando estudié ahí y el Santo Padre era Arzobispo Primado de Buenos Aires. Junto a otros estudiantes que luego se tornaron en amigos fuimos leyendo sobre su vida y aprendiendo sobre sus virtudes. ¡Toda una inspiración para vivir la juventud de la mejor manera y en Cristo! Incluso el departamento de deportes de dicha universidad lleva su nombre. Pier Giorgio, ora pro nobis.